domingo, 11 de julio de 2010

Tan secreta y tan ajena

Tengo que soportar mi duelo
en un gran silencio,
sólo con el necio
palpitar de mi corazón
en desconsuelo.

Debo llorar oculto
y en solitario punto,
quebrarme.

Cómo puedo olvidarte
si en mi mente
no tengo más que tu nombre.

No es justo que un hombre
deba ocultar su pena
por ser tan secreta.

Y vos tan ajena.

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