Pelo rojo, ensueño rojo
y no puedo sacarte los ojos
de encima.
Es que mi mente alucina
con tu piel tan blanca
y las palabras se me traban
al pensar como pecan
cada una de tus pecas
al celebrar la vida.
Entre dormida te espío,
suicida
al borde del abismo.
Porque no soy yo mismo
y mi lógica se arroja
al mirarte, pelirroja
al otro lado del pasillo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario