Quiera la buena muerte
venir a besar mi boca
con sus besos que provocan
el irreparable olvido.
Quiera extraviar mi memoria
tu atesorado recuerdo
para no ser más el perro
que desconsolado muere
a los pies de tu tumba.
Quiera la sutil penumbra
cegar la luz de mis ojos
para no verte de reojo
a la vuelta de cada esquina.
Quieran todos los males
asaltar mi pobre vida
para concluir mi diatriba
hacia mi suerte maldita
con otra protagonista
de mi roto corazón,
de la agonía de mi mente
y del hambre de mi cuerpo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario